Por Maria Peraza21 Aug, 20253 minutos de lectura 322 vistas
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El muñeco Labubu, personaje de la firma china Pop Mart, ha disparado las ventas al duplicar las ganancias netas del primer semestre de 2025. Con sólidas cifras y proyecciones millonarias, esta fiebre cultural ha convertido a Labubu en un símbolo global del coleccionismo contemporáneo.
SHANGHÁI. – La marca pop china Pop Mart registró un impacto financiero sin precedentes gracias a su muñeco coleccionable Labubu, alcanzando un beneficio neto de 4 574 millones de yuanes (546 millones €) en la primera mitad de 2025, un aumento de 396 % con respecto al año anterior (921 millones yuanes).
El volumen de ventas alcanzó 13 876 millones de yuanes (1.656 millones €), un crecimiento del 204 % interanual. La línea The Monsters, bajo la cual figura Labubu, creció 667 %, siendo el motor principal del boom.
La fiebre Labubu ha traspasado lo digital y crea fenómenos globales: desde apariciones en SAGs, colas interminables para comprar unas botitas exclusivas, e incluso revendedores que ofrecen versiones por hasta $7 000 USD. Adicionalmente, la empresa anunció una versión mini del muñeco y avanza en la creación de parques temáticos, tras inaugurar Pop Land en Pekín.
Nacido en Puerto Plata en 1931, este pianista, compositor, escritor, productor y exembajador ante la UNESCO es autor de más de un centenar de canciones que han cruzado fronteras, entre ellas el icónico Por amor, himno romántico dominicano interpretado por voces internacionales. Un legado musical que sigue vibrando en la República Dominicana y más allá.
Con coreografías originales de Pablo Pérez y Erick Guzmán y música inédita del compositor dominicano Junior Basurto Lombas, el Ballet Nacional Dominicano estrena “Salomé, Alma de Patria”, una propuesta en 11 escenas de unos 50 minutos que recorre la vida de la poeta y educadora Salomé Ureña de Henríquez.
Un tribunal de Nueva York ha ordenado la devolución de la pintura Hombre sentado con bastón (1918), de Amedeo Modigliani, al patrimonio del marchante judío Oscar Stettiner, de quien fue confiscada durante la ocupación nazi de Francia. La obra, valorada en unos 25 millones de dólares, permanecía almacenada en un depósito suizo.