Por Maria Peraza09 Sep, 20254 minutos de lectura 435 vistas
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Tras casi 80 años de búsqueda, el valioso violín Stradivarius de 1709, conocido como “Mendelssohn” y robado al final de la Segunda Guerra Mundial, ha sido descubierto en Japón gracias a documentación fotográfica, e identificado como el instrumento “Stella”.
El Stradivarius “Mendelssohn”, elaborado en 1709 por Antonio Stradivari, desapareció de una caja fuerte en Berlín en 1945, durante el caos que siguió a la caída del Tercer Reich. El instrumento pertenecía a la familia judía Mendelssohn-Bohnke y fue custodiado por el banquero Franz von Mendelssohn antes de ser robado tras la liquidación de su banco.
El hallazgo en Tokio
Durante décadas, jamás se supo su paradero. Sin embargo, la investigadora Carla Shapreau, al frente del proyecto “Lost Music Project”, analizó en 2024 imágenes de una exposición en Tokio que mostraban un violín Stradivarius denominado “Stella” (fecha estimada de construcción: 1707).
Las evidencias eran casi concluyentes: el examen comparativo con fotografías antiguas del “Mendelssohn” reveló coincidencias exactas en vetas, marcas y señales de uso que descartaban una coincidencia casual.
Validación de expertos
La investigadora, no obstante, consultó con el experto Jason Price, fundador de la prestigiosa casa de subastas de instrumentos Tarisio, quien coincidió con Shapreau tras examinar las pruebas fotográficas. Según el especialista:
"...al comparar las imágenes lado a lado, se aprecian las peculiaridades en las marcas, abolladuras y rayas. Es el mismo instrumento."
Reacción familiar y legal
Al ser informado del hallazgo, David Rosenthal, nieto de la propietaria original, expresó:
“Fue un momento de total incredulidad y conmoción… estuvo oculto ante nuestros ojos durante décadas.”
Por su parte, el violinista japonés Eijin Nimura, a través de su abogado, negó conocer el origen del violín, y aseguró haberlo adquirido legalmente y de buena fe.
Una nueva etapa para el patrimonio musical
Este descubrimiento, que se suma al de una pintura barroca hallada en Argentina hace algunas semanas, no solo sacude la memoria de las familias afectadas, sino que encarna décadas de luchas por la restitución de objetos culturales saqueados durante el régimen nazi. La identificación reaviva la discusión sobre cómo restituir obras expoliadas y renovar la justicia histórica en el mundo de la cultura.
No deja de ser curioso que estos hallazgos absolutamente casuales —facilitados por la era de las comunicaciones instantáneas— dan un aire novelístico a la historia real: un objeto de incalculable valor, desaparecido entre las ruinas socioculturales de la postguerra, reaparece en silencio décadas después, y obliga al mundo a dar una mirada renovada a la justicia cultural.
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