Una carrera marcada por la profundidad y el compromiso
Pedro Vergés, nacido en Santo Domingo en 1945, ha construido una obra literaria que combina la ficción con la reflexión histórica y social. Su novela "Solo cenizas hallarás (bolero)", de 1980, se considera un clásico de la literatura dominicana contemporánea por su retrato crudo de la dictadura trujillista y sus secuelas en la sociedad.
Otras obras destacadas de su pluma incluyen "La vida no tiene nombre", "A propósito del hombre" y ensayos como "La narrativa dominicana en el siglo XX", donde analiza el desarrollo de la prosa nacional.
El jurado, integrado por figuras de prestigio del ámbito académico y literario, valoró la consistencia y la relevancia de su producción, así como su aporte a la comprensión de la historia reciente del país a través de la literatura. El nombre de Pedro Vergés como ganador del premio había sido anunciado en enero de 2026.

La ceremonia en el Teatro Nacional
El acto, presidido por autoridades del Ministerio de Cultura y del Consejo Presidencial de la Cultura, se desarrolló con la solemnidad habitual de estos eventos. Vergés subió al escenario del Teatro Nacional vestido de etiqueta y recibió el diploma, la estatuilla y un reconocimiento económico en medio de aplausos prolongados.
Durante su discurso de aceptación, el escritor agradeció a su familia, a sus lectores y a las instituciones que han apoyado la literatura dominicana, y dedicó el premio a las nuevas generaciones de autores que continúan enriqueciendo el panorama nacional.

Impacto y legado del galardón
El Premio Nacional de Literatura, otorgado desde 1990, ha reconocido a figuras como María Ugarte, Marcio Veloz Maggiolo, Aída Cartagena Portalatín y Frank Báez en ediciones anteriores. La distinción a Vergés refuerza el valor de la narrativa que aborda temas históricos y sociales desde una perspectiva crítica y humana.
Con este reconocimiento, Pedro Vergés se suma a la lista de grandes nombres de las letras dominicanas y recibe un estímulo para seguir contribuyendo al patrimonio cultural del país. Su obra continúa siendo leída en universidades, clubes de lectura y espacios académicos, donde se valora su capacidad para entrelazar memoria colectiva y ficción con maestría.
Con información e imágenes de:
Acento
Fundación Corripio