A sus 101 años, la estadounidense Ruth Slenczynska representa el último vínculo vivo con Sergei Rachmaninov. Prodigio infantil sometida a una formación rigurosa, superó presiones familiares, abandonó temporalmente los escenarios y regresó para construir una carrera de casi un siglo como intérprete, docente y grabadora.
Nacida el 15 de enero de 1925 en Sacramento, California, Ruth Slenczynska creció bajo la influencia de su padre, el violinista polaco Joseph Slenczynski. Desde los tres años, la obligó a practicar piano de manera intensa, y apenas a los cuatro años inició estudios en Europa. Su primer recital fue a a los seis años en Berlín, y un año después lo hizo en París con orquesta completa. La prensa de la época la presentó como uno de los mayores prodigios desde Mozart.
Formación con los maestros del piano
La joven pianista recibió lecciones de figuras excepcionales: Artur Schnabel, Egon Petri, Alfred Cortot y Josef Hofmann. Sin embargo, su conexión más profunda fue con Sergei Rachmaninov. Slenczynska es hoy la única alumna viva del compositor ruso. En 1933, con solo nueve años, sustituyó al maestro en un concierto cuando este cayó indispuesto y reprodujo su programa completo.
En agradecimiento, Rachmaninov le regaló un huevo Fabergé que ella todavía conserva como colgante.
Presión, pausa y regreso a los escenarios
A los 15 años, el agotamiento la llevó a abandonar la carrera. Se refugió en la Universidad de California en Berkeley y en 1944 contrajo matrimonio con George Born, unión que terminó en divorcio unos años después.
Tras la separación retomó la enseñanza del piano para ganarse la vida. En 1951, después de más de una década alejada de los escenarios, reapareció en el Carmel Bach Festival y reinició su trayectoria como concertista.
Trayectoria docente y reconocimiento institucional
En 1964 aceptó el cargo de Artista Residente en la Southern Illinois University Edwardsville, puesto que mantuvo hasta 1987. Allí formó a varias generaciones de pianistas. En 1957 publicó dos libros clave: la memoria Forbidden Childhood, que relata su experiencia como prodigio, y Music at Your Fingertips, manual sobre técnica pianística. Su archivo personal y grabaciones forman una colección especial en la biblioteca Lovejoy de la misma universidad.
Sus grabaciones más destacadas
Ruth Slenczynska ha dejado un catálogo que abarca desde los años cincuenta hasta la actualidad. Entre sus cinco grabaciones más representativas destacan las siguientes:
My Life in Music (Decca Classics, 2022), su último trabajo registrado, a los 97 años, donde revisita obras de Rachmaninov, Chopin, Samuel Barber, Grieg, Debussy y Bach con la madurez de nueve décadas de experiencia.
Complete American Decca Recordings (1956-1962, reeditado en 2020 por Eloquence en 10 discos), que incluye las 24 preludios, los 24 estudios, valses, scherzos, impromptus y baladas de Chopin, además de piezas de Liszt y el Concierto para piano n.º 2 de Saint-Saëns.
Sus interpretaciones de Rachmaninov, especialmente preludios y romances recogidos en el álbum de 2022 y en sesiones anteriores, que reflejan la influencia directa del compositor.
Las grabaciones de Chopin de finales de los cincuenta, como los estudios y scherzos, valoradas por su técnica segura y calidez expresiva.
Conciertos en vivo y sesiones en otros sellos como Aca Digital e Ivory, que capturan su madurez interpretativa en obras románticas y del siglo XX.
A sus 101 años, Ruth Slenczynska continúa tocando y grabando. Su historia demuestra que la pasión por el piano puede superar cualquier obstáculo y mantener viva la tradición de los grandes maestros del siglo pasado.
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