De familia lírica
José Plácido Domingo nació el 21 de enero de 1941 en Madrid, España, en el seno de una familia dedicada al arte escénico. Su padre, Plácido Domingo Ferrer, era barítono y violinista, mientras que su madre, Josefa “Pepita” Embil, destacaba como soprano en el género de la zarzuela. Desde temprana edad, el niño José Plácido mostró un talento innato para la música, y lograba tararear de memoria complejas piezas de zarzuela a los cinco años.
Cruzando el Atlántico
En 1949, poco antes de cumplir ocho años, la familia se trasladó a México, donde establecieron una compañía de zarzuela que influyó decisivamente en su formación inicial.
Fue en ese país que el muy jovencito Plácido inició sus estudios de piano de manera privada y posteriormente, a sus 14 años, ingresó al Conservatorio Nacional de Música en Ciudad de México. Allí tomó clases de conducción orquestal con el eximio director y compositor ucraniano Igor Markevitch y lecciones vocales con Carlo Morelli. Aunque su instrucción vocal formal fue limitada, su exposición constante al mundo de la zarzuela y la ópera a través de sus padres le proporcionó una base sólida. Durante esta etapa, alternó entre roles de barítono y tenor, lo que le permitió ir fortaleciendo su grupo fonador y a la larga le daría esa amplitud y versatilidad vocal.

Escenarios tempranos
La carrera profesional de Domingo comenzó en 1957, a los 16 años, acompañando a su madre en un concierto en Mérida, Yucatán. Su debut en zarzuela llegó ese mismo año con un rol de barítono en Gigantes y cabezudos. En 1959, participó en la producción latinoamericana de My Fair Lady como asistente de director y coach, y debutó en la ópera como Borsa en Rigoletto, de Giuseppe Verdi , en el Palacio de Bellas Artes.
En 1961, asumió su primer rol principal como Alfredo Germont en La traviata, y en 1962 se unió a la Ópera Nacional de Israel por dos años y medio, compañía en la que interpretó 280 funciones en 12 roles diferentes.
Ascenso a la fama internacional
En la década de 1960, Domingo expandió su presencia global. Debutó en Estados Unidos con la Dallas Civic Opera en 1961 y en la New York City Opera en 1965, cuando contaba apenas 24 años. Su entrada en el Metropolitan Opera de Nueva York ocurrió en 1968, como tenor sustituto en Adriana Lecouvreur.
Su fama fue trascendiendo y no tardó en ser reconocido como un tenor lirico-spinto de renombre, con roles emblemáticos como Cavaradossi en Tosca, Don José en Carmen y Otello en la ópera homónima de Verdi, que interpretó más de 200 veces. En su España natal ya se hablaba de “el sucesor de Alfredo Kraus”.

Su versatilidad lírica y actoral le permitió abordar personajes en óperas de muy diversos compositores, y en varios idiomas: italiano, francés, alemán, español, inglés y hasta ruso —es recordado su rol como Lenski en Eugene Onegin, de Tchaikovski. Sus grabaciones para el sello Deutsche Grammophon junto a celebridades de la lírica como las sopranos Renata Scotto, Ileana Cotrubas y Joan Sutherland, y barítonos de la talla de Piero Cappuccilli, Renato Bruson y Sherrill Milnes son hoy joyas de la discografía operística.
Con el paso de los años, su registro vocal de tenor dramático se fortaleció y pudo abordar el repertorio a los exigentes roles wagnerianos, para interpretar personajes como Siegmund, Tannhauser y Lohengrin.

Acercar la lírica al mundo
Hacia fines de los años 80 y principios de los 90, Domingo formó parte de Los Tres Tenores junto a Luciano Pavarotti y José Carreras, cuyo concierto de 1990 en la ruinas de Caracalla se convirtió en el álbum clásico más vendido de la historia.
Pero Domingo no se limitó a la ópera. En paralelo, exploró el crossover pop con éxitos como el dúo "Perhaps Love" con John Denver en 1981, grabó baladas y canciones románticas del acervo popular hispanoamericano. También participó en filmes operísticos dirigidos por Franco Zeffirelli, como el famoso Otello de 1986, junto al barítono puertorriqueño Justino Díaz y a la soprano Katia Ricciarelli, con la dirección orquestal de Lorin Maazel.
Sobre el podio
Paralelamente a su carrera lírica, y cuando su agenda se lo permitía, Plácido Domingo se fue formando en el arte de la conducción orquestal, y debutó como director en 1973 con La traviata en Nueva York. Llevó la batuta en escenarios de renombre y fundó en 1993 el concurso Operalia para promover jóvenes talentos.
En la década de 2010, y con su voz tendiendo naturalmente a los registros graves, transitó a roles de barítono, y asumió roles verdianos como Simon Boccanegra en 2009 e interpretó también a Rigoletto y Nabucco, con los que alcanzó un total de 151 roles operísticos a lo largo de su vida sobre los escenarios.

Vida personal
Domingo contrajo matrimonio en 1957 con Ana María Guerra Cué, con quien tuvo un hijo, pero se divorciaron en 1958. En 1962 se casó con la soprano mexicana Marta Ornelas, con la que tuvo dos hijos, uno de los cuales también se dedicó a la música y lleva el mismo nombre que su padre. La familia residió en lugares como Nueva Jersey, Manhattan y Acapulco. En 2010 le fue diagnosticado cáncer de colon, pero la detección temprana y un adecuado tratamiento le permitieron superar la dolencia.
Años después, en 2019, enfrentó acusaciones de acoso sexual y abuso de autoridad en el ámbito laboral por parte de varias mujeres, lo que llevó a su renuncia en la Ópera de Los Ángeles. Una investigación encontró las alegaciones creíbles, aunque sin evidencia de quid pro quo. Domingo se disculpó inicialmente, pero luego negó las acusaciones, y las atribuyó a malentendidos culturales.
Aún en actividad
Bien entrado en sus 80, el célebre músico se mantiene en plena actividad. En enero de 2026, Domingo inicia el año con galas en España, y un concierto en el Wiener Konzerthaus el 18 de enero, donde recibió un premio. Ha sido nombrado director artístico de la Academia Puccini en Torre del Lago y planea recitales en Alemania, Egipto y Mónaco en las próximas semanas.
Con información e imágenes de:
Britannica
operadeparis.fr
placidodomingo.com
operawire.com