Cinco películas para conocer el talento del cineasta Brian De Palma

Cinco películas para conocer el talento del cineasta Brian De Palma

De Carrie a Misión: Imposible, Brian De Palma ha construido una filmografía marcada por el suspenso, el crimen, el erotismo, la violencia y una extraordinaria capacidad para convertir la cámara en un instrumento de tensión. Estas cinco películas permiten recorrer algunas de las estaciones fundamentales de su carrera.


 

Un cineasta obsesionado con mirar y hacer mirar

Nacido en Newark, Nueva Jersey, el 11 de septiembre de 1940, Brian Russell De Palma pertenece a la generación de cineastas estadounidenses que transformó Hollywood a partir de los años setenta. Inicialmente interesado por las ciencias, estudió física antes de orientarse hacia el teatro y el cine. En sus primeros años recibió una influencia decisiva de cineastas como Alfred Hitchcock, Roman Polanski y Jean-Luc Godard.

Su cine desarrolló muy pronto una personalidad reconocible: cámaras que observan desde lugares inesperados, pantallas divididas, largos movimientos de cámara, juegos con el punto de vista, persecuciones, identidades ambiguas y personajes atrapados en situaciones que parecen escapar progresivamente a su control.

De Palma nunca ocultó su admiración por Hitchcock, pero tampoco fue simplemente un imitador. Tomó algunos de los mecanismos del maestro del suspenso y los llevó hacia territorios propios, con lo que fue capaz de incorporar una puesta en escena exuberante, una fuerte carga erótica y una violencia que en ocasiones resulta deliberadamente incómoda.

De una filmografía que abarca desde Sisters y El fantasma del paraíso hasta Scarface, Carlito's Way, Misión: Imposible o Redacted, estas cinco películas ofrecen una excelente puerta de entrada a su universo.

 

1. Carrie (1976)

La primera gran consagración de De Palma llegó con la adaptación de la novela de Stephen King. Sissy Spacek interpreta a Carrie White, una adolescente tímida, marginada por sus compañeros y sometida a una educación represiva en su propio hogar. Su descubrimiento de que posee poderes telequinéticos irá transformando progresivamente la película en una tragedia de creciente intensidad.

 

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Pero Carrie es mucho más que una película de terror. De Palma convierte la adolescencia, el acoso y la crueldad colectiva en materia para construir un auténtico descenso hacia el horror. La utilización del montaje, los ralentíes, los movimientos de cámara y la música de Pino Donaggio revelan ya al director que posteriormente se convertirá en uno de los grandes especialistas del suspenso visual.

La película fue además decisiva para consolidar su carrera y permanece como una de sus obras más influyentes. Carrie ingresó posteriormente en el National Film Registry estadounidense.

 

2. Blow Out: Impacto (1981)

Cinco años después, De Palma realizó probablemente una de sus obras más refinadas: Blow Out. John Travolta interpreta a Jack Terry, un técnico de sonido que trabaja en películas de bajo presupuesto y que accidentalmente registra un extraño acontecimiento durante una grabación nocturna.

A partir de ese descubrimiento, el personaje comienza a reconstruir lo ocurrido utilizando únicamente aquello que ha quedado registrado en una banda sonora. Lo que parece un accidente se transforma paulatinamente en una conspiración.

La película combina thriller político, misterio y suspenso, y muestra de manera ejemplar una de las grandes obsesiones de De Palma: la dificultad de distinguir entre lo que realmente ocurre y aquello que se ve, escucha o se cree haber visto.

 

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La inspiración de Blow Out procede, entre otras fuentes, de Blow-Up, de Michelangelo Antonioni, y del clima político posterior al escándalo Watergate.

Aquí De Palma utiliza el sonido casi como un personaje más y construye algunas de sus secuencias más elegantes y angustiosas.

 

3. Scarface (1983)

Si existe una película que terminó convirtiéndose en un fenómeno cultural mucho mayor que su recepción inicial, esa es Scarface, que en algunos países de Hispanoamérica se conoció como Caracortada.

Con Al Pacino en el papel de Tony Montana y guion de Oliver Stone, De Palma reconstruyó la historia del ascenso y caída de un inmigrante cubano que encuentra en el narcotráfico el camino hacia una riqueza y un poder extraordinarios.

La película fue recibida inicialmente con enorme controversia debido a su violencia y su lenguaje, pero con el paso de los años se transformó en una obra de culto. La interpretación de Pacino, la puesta en escena de De Palma y frases, imágenes y personajes que terminaron incorporándose a la cultura popular hicieron de Scarface una de las películas criminales más reconocibles de los años ochenta.

 

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Más allá de su violencia explícita, De Palma construye una tragedia sobre la ambición sin límites. Tony Montana consigue prácticamente todo aquello que desea, pero cada escalón hacia la cima contiene también las semillas de su destrucción.

 

4. Los Intocables (1987)

Cuatro años después de Scarface, De Palma cambió radicalmente de registro para llevar al cine la lucha del agente federal Eliot Ness contra el imperio criminal de Al Capone durante la Ley Seca.

Kevin Costner interpretó a Ness, Sean Connery a Jim Malone y Robert De Niro a Al Capone. El resultado fue un extraordinario thriller policial que combinaba reconstrucción histórica, acción y el inconfundible virtuosismo visual del director.

 

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Uno de los grandes méritos de Los Intocables es que De Palma consiguió transformar una historia de persecución policial en un espectáculo cinematográfico de enorme potencia. La célebre secuencia de la estación de tren, con el carrito de bebé descendiendo por las escaleras mientras se desarrolla un tiroteo, es una demostración magistral de montaje, cámara lenta, tensión y composición visual.

La película consolidó definitivamente a De Palma como uno de los grandes directores del cine criminal de Hollywood y le proporcionó a Sean Connery el Óscar al mejor actor de reparto.

 

5. Misión: Imposible (1996)

Casi una década después, De Palma aceptó uno de los desafíos más importantes de su carrera: llevar al cine una nueva versión de la popular serie televisiva Mission: Impossible.

Con Tom Cruise como Ethan Hunt, la película combina espionaje, acción y suspense, pero lo que la distingue de muchas producciones de su género es precisamente la mirada de su director.

 

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De Palma convirtió la infiltración en una cuestión casi coreográfica. La célebre secuencia de la cámara de seguridad y la entrada en la bóveda es un magnífico ejemplo: pocos personajes, un espacio reducido, movimientos mínimos y una tensión que parece aumentar con cada segundo.

La película demostró además que el estilo de De Palma podía adaptarse perfectamente al gran espectáculo de Hollywood sin perder sus principales señas de identidad. El resultado fue un éxito que dio comienzo a una de las franquicias de acción más importantes del cine contemporáneo.

 

El director que convirtió la mirada en suspenso

Resulta difícil encerrar a Brian De Palma en una sola categoría. Es un director de terror, pero también de cine negro; un especialista en thrillers, aunque su cine está profundamente relacionado con la experimentación formal; un cineasta de Hollywood que, incluso cuando trabajó con grandes presupuestos y estrellas internacionales, mantuvo una personalidad visual perfectamente reconocible.

 

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Carrie muestra su capacidad para convertir el horror psicológico en espectáculo. Blow Out revela su fascinación por el punto de vista y la percepción. Scarface demuestra su dominio del cine criminal. Los Intocables confirma su extraordinario sentido de la puesta en escena. Y Misión: Imposible prueba que podía trasladar todo ese lenguaje al territorio del blockbuster.

En todas ellas aparece, de una manera u otra, la misma pregunta: ¿qué ocurre cuando mirar deja de ser un acto inocente?

Esa obsesión por la mirada —por lo evidente, por lo que se cree ver y por aquello que se oculta— es quizá la mejor manera de entender el cine de Brian De Palma. Un cineasta que convirtió la cámara en un instrumento de seducción, pero también de sospecha; una ventana que, en cualquier momento, puede revelar un peligro que estaba allí desde el principio.

 

 

 

 

 

Con información e imágenes de:

IMdB

History of Movies

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