La nueva versión cinematográfica de Cumbres borrascosas, dirigida por Emerald Fennell, reinterpreta el clásico gótico de Emily Brontë con un enfoque sensual y moderno. Protagonizada por Margot Robbie y Jacob Elordi, la película ha polarizado opiniones entre puristas literarios y defensores de la libertad creativa en el cine.
La película se sumerge en los páramos ingleses del siglo XIX, donde Heathcliff (Jacob Elordi), un huérfano recogido por la familia Earnshaw, desarrolla un amor apasionado y destructivo con Catherine (Margot Robbie), hija de la casa. Su relación, marcada por celos, clase social y venganza, culmina en tragedia sin explorar las generaciones posteriores, como en la novela original de 1847.
La directora Fennell opta por una narrativa condensada, y se enfoca principalmente en la primera mitad del libro: el romance inicial y su desintegración, con toques eróticos implícitos que amplifican la tensión sexual, aunque sin visibilizar abiertamente.
La ambientación con elementos como lluvias torrenciales y pantomimas de pasión dominan la pantalla, por lo que se logra crear una atmósfera embriagadora pero alejada del salvajismo brontëano.
Dirección y elenco estelar
Emerald Fennell, conocida por Saltburn y Promising Young Woman, imprime su sello provocativo en esta adaptación, con una cinematografía resplandeciente y una banda sonora compuesta por Charli XCX que envuelve al espectador en un torbellino emocional. La directora defiende su visión personal: "Solo puedes hacer la película que tú mismo imaginaste al leerla", una manera de justificar ciertos elementos pseudomasoquistas.
El elenco destaca por su atractivo contemporáneo. Margot Robbie encarna a una Catherine caprichosa y manipuladora, mientras Jacob Elordi ofrece un Heathcliff melancólico, aunque criticado por su apariencia "limpia" y arete de oro, que lo aleja del personaje original descrito como "gitano de piel oscura". Los personajes infantiles son interpretados por Charlotte Mellington y Owen Cooper, y Alison Oliver repite con Fennell en un rol secundario.
Recepción crítica y taquilla
La cinta ha dividido a la crítica: algunos la alaban como "audaz y cautivadora", capaz de inspirar a nuevos lectores, mientras otros la tildan de "superficial" y "antiacadémica", con personajes estereotipados y una pareja protagónica "poco convincente". The New York Times destaca su esfuerzo por competir con Brontë, pero echa de menos el salvajismo original.
En taquilla, superó expectativas con más de 80 millones de dólares en su fin de semana inicial, que atrajo principalmente a un público femenino (75%), aunque solo el 51% la recomendaría. Este éxito comercial contrasta con las opiniones mixtas en plataformas como Instagram, donde usuarios debaten si es un "horror que no respeta a la novela original" o una reinterpretación válida.
La polémica con la novela de Brontë
La controversia radica en las libertades tomadas: Fennell elimina la crítica social sobre raza, clase y trauma, para convertir la historia en un "romance oscuro apolítico" con más escenas de masturbación y sexo que en el libro, donde apenas hay besos. Puristas literarios critican el casting de un Heathcliff blanco, el vestuario moderno y los acentos, argumentando que despoja a la obra de su esencia incómoda.
Fennell responde que las diferencias se deben a limitaciones de tiempo y su interpretación personal, y teoriza que a Brontë —como “genio trascendental”— no le importaría, en un claro un paralelismo con algunas adaptaciones de libros de Shakespeare.
Esta postura ha reavivado debates sobre fidelidad versus creatividad en adaptaciones, por lo que multitudes de fans se han visto polarizados entre los que ven en ella una traición al libro o una renovación fresca de un clásico de la litaratura.
Este año se cumplirán seis décadas del estreno de esta superproducción que retrató por primera vez el mundo de la F1, con tomas reales de carreras en pista. Protagonizada por actores de renombre, contó con la asesoría de pilotos de la época y excampeones del mundo.
La película revive uno de los capítulos más intensos de la posguerra con un enfoque en el enfrentamiento intelectual entre un psiquiatra estadounidense y un alto jerarca nazi. Protagonizada por Russell Crowe y Rami Malek, esta producción explora temas de justicia, maldad y ética en el marco de los juicios posteriores al fin de la Segunda Guerra Mundial.