Quince años después de su fallecimiento el 23 de marzo de 2011, Elizabeth Taylor permanece como uno de los últimos grandes mitos del Hollywood dorado. Nacida en Londres y convertida en estrella infantil en Estados Unidos, la actriz de ojos azul-violeta legendarios acumuló ocho matrimonios y una vida marcada por pasiones desbordantes, escándalos y una incansable lucha contra el sida.
Elizabeth Rosemond Taylor nació el 27 de febrero de 1932 en Heathwood, Londres, hija de un marchante de arte estadounidense y una actriz. La familia regresó a Los Ángeles en 1939 cuando comenzaba la Segunda Guerra Mundial. A los diez años debutó en el cine con un pequeño papel y en 1944 protagonizó National Velvet, el filme que la lanzó como estrella mundial con tan solo doce años. Durante su adolescencia compaginó estudios y rodajes intensos, con lo que se convirtió en la adolescente más famosa de Hollywood.
El estrellato
En la década de 1950 Taylor consolidó su estatus con roles dramáticos que demostraron su madurez actoral. Su carrera abarcó seis décadas y la situó entre las actrices mejor pagadas de su época. En 1963 cobró un millón de dólares por Cleopatra, cifra que marcó un récord en esa época. Recibió cinco nominaciones al Oscar y ganó dos: por “Una venus en visón” (BUtterfield 8), de 1960 y “Quién le teme a Virginia Woolf” (Who's Afraid of Virginia Woolf?), de 1966.
Vida personal
Taylor se casó ocho veces con siete hombres. Su primer enlace fue con Conrad Hilton Jr. en 1950, seguido de Michael Wilding (con quien tuvo dos hijos), luego con Mike Todd (de quien quedó viuda en 1958), Eddie Fisher, Richard Burton —dos veces, la pareja adoptó una hija—, el senador John Warner y el constructor Larry Fortensky. Su relación con Richard Burton fue la más apasionada y mediática de la historia de Hollywood.
Además de su vida sentimental, Taylor luchó contra problemas de salud: sufrió lesiones de espalda, adicciones al alcohol y los analgésicos, una neumonía le afectó severamente su capacidad respiratoria y, desde 2004, le sobrevino una insuficiencia cardíaca congestiva.
En los años 80 se convirtió en pionera de la lucha contra el sida, cofundadora de amfAR y creadora de su propia fundación. Se convirtió al judaísmo por convicción y recibió el título de Dame en 2000. Falleció a los 79 años en Los Ángeles, por complicaciones de esa insuficiencia cardíaca.
Cinco películas para recordar su arte
La filmografía de Taylor incluye títulos que marcaron época por taquilla, premios o impacto cultural. A continuación, cinco producciones esenciales en lass que destacó por su talento actoral.
Fuego de juventud (National Velvet) - 1944
Una niña inglesa llamada Velvet Brown convence a su familia para entrenar a un caballo y competir en la legendaria carrera Grand National. Se convierte en la primera mujer en ganarla.
El gato en el tejado caliente (Cat on a Hot Tin Roof) - 1958
Basada en el libro del dramaturgo Tennessee Williams, en esta película Taylor comparte pantalla con el legendario Paul Newman. Maggie la Gata lucha por salvar su matrimonio con el atormentado Brick en una familia sureña dominada por secretos, alcohol y la figura de un patriarca moribundo.
Una venus en visón (BUtterfield 8) - 1960
Una prostituta de lujo neoyorquina busca respeto y redención, pero su relación con un hombre casado la arrastra hacia un destino trágico.
Cleopatra - 1963
La superproducción suizo-británico-estadounidense trae esta épica con Taylor como la reina de Egipto, que seduce a Julio César (Rex Harrison) y Marco Antonio (Richard Burton) mientras navega las intrigas políticas y militares que marcaron el final de la República romana.
¿Quién le teme a Virginia Woolf? (Who's Afraid of Virginia Woolf?) - 1966
Una pareja de mediana edad invita a dos colegas más jóvenes a su casa y desata una noche de alcohol, mentiras y revelaciones devastadoras que destruyen todas las ilusiones.
El legado eterno de una leyenda
Quince años después, Elizabeth Taylor sigue siendo sinónimo de glamour, talento desbordante y compromiso social. Su transformación de niña prodigio a activista global, unida a su inigualable presencia en pantalla, la coloca entre las últimas verdaderas estrellas del cine clásico.
Su tumba en Forest Lawn Memorial Park de Glendale guarda los restos de una mujer que vivió intensamente y dejó un rastro imborrable en la historia del séptimo arte.
El actor estadounidense, quien dio vida al legendario boina verde, anunció su regreso a la franquicia como productor ejecutivo de una nueva precuela titulada provisionalmente John Rambo. La película explorará los orígenes del personaje en su juventud, durante la Guerra de Vietnam, y tendrá a Noah Centineo en el rol protagónico.
En la época dorada del cine italiano, que floreció tras la Segunda Guerra Mundial, directores como Roberto Rossellini, Pier Paolo Pasolini, Federico Fellini y Luchino Visconti transformaron el séptimo arte en un espejo de la sociedad y el alma humana.
Nacido como Joseph Levitch en Newark, Nueva Jersey, el 16 de marzo de 1926, Lewis dejó un legado imborrable en el cine, la televisión y la filantropía con su humor físico exagerado, su voz chillona y su capacidad para dirigir películas innovadoras. Fallecido en 2017 a los 91 años, su figura sigue siendo sinónimo de comedia loca y compromiso humanitario.