El escritor británico Leonard Deighton, maestro de las novelas de intriga y creador del icónico antihéroe Harry Palmer, falleció a los 97 años en su residencia de Guernsey. Su obra, que retrató el espionaje como un oficio burocrático, sórdido y alejado del glamour de James Bond, vendió millones de ejemplares y conquistó el cine y la televisión.
Leonard Cyril Deighton nació el 18 de febrero de 1929 en Marylebone, Londres, en el seno de una familia obrera: su padre era chófer y su madre cocinera al servicio de una familia acomodada. Creció observando las hipocresías del sistema de clases británico, experiencia que impregnaría toda su obra. Prestó servicio en la Real Fuerza Aérea tras la Segunda Guerra Mundial, estudió en el Royal College of Art y desempeñó oficios variados como camarero, pastelero y asistente de vuelo antes de triunfar como ilustrador —diseñó incluso la portada británica de En el camino de Jack Kerouac—.
Escribió su primera novela “por diversión” durante unas vacaciones, y casi sin que se diese cuenta, lo lanzó a la fama en 1962. Aparte de más de dos docenas de thrillers, Deighton publicó libros de cocina ilustrados como historietas, obras de no ficción sobre la Batalla de Inglaterra y el asesinato de Kennedy, y novelas históricas como Bombardero. Se casó dos veces y tuvo dos hijos.
Tres novelas para adentrarse en su obra
Len Deighton debutó con una fórmula que marcó época: espías de clase obrera enfrentados a la burocracia, la traición y los absurdos del sistema. Para quienes se acercan por primera vez a su universo, estas tres obras ofrecen una puerta de entrada perfecta que abarca su carrera temprana y su madurez creativa.
El archivo IPCRESS (1962)
Es su novela inaugural y la más emblemática. Un agente anónimo (sin nombre en el libro) investiga una red de secuestros mientras lidia con la ineficiencia de su propio servicio secreto. El tono seco, irónico y lleno de detalles cotidianos —desde recetas de cocina hasta papeleo administrativo— rompió con el estilo de Ian Fleming y convirtió al libro en un éxito inmediato que vendió millones de ejemplares. Es la obra ideal para descubrir el “espía procedimental” que Deighton inventó.
Funeral en Berlín (1964)
Segunda entrega de la serie del agente sin nombre, eleva la tensión en plena Guerra Fría. El protagonista debe organizar el traslado de un científico soviético mientras navega por las intrigas de la Berlín dividida. La novela profundiza en el cinismo institucional y ofrece un retrato magistral de la duplicidad entre Este y Oeste. Su trama cerrada y su ritmo vertiginoso la convierten en una de las más accesibles y adictivas.
El Juego de Berlín (1983)
Inaugura la saga de Bernard Samson, el agente maduro y padre de familia que muchos consideran la cima de la obra de Deighton. Aquí el protagonista descubre que su esposa, también espía, podría haber desertado. La trilogía que comienza con este título (continuada en El set de México y El partido de Londres) explora con mayor profundidad los dilemas morales, las traiciones domésticas y el peso de la lealtad. Es la recomendación perfecta para lectores que ya conocen el estilo y buscan una narrativa más compleja y emocional.
Adaptaciones cinematográficas
Varias novelas de Deighton saltaron a la pantalla con un impacto que amplificó su fama internacional. La trilogía del agente Harry Palmer (nombre creado para el cine) protagonizada por Michael Caine se convirtió en un referente del thriller sesentero.
La versión de El archivo IPCRESS (1965), dirigida por Sidney J. Furie, fue un éxito comercial y crítico que catapultó a Caine como estrella. El film mantuvo el realismo crudo del libro y presentó a un espía con gafas, modales de clase trabajadora y afición por la buena mesa. Le siguieron Funeral en Berlín (1966) y Un cerebro de mil millones de dólares (1967), ambas con el mismo actor y el mismo tono anti-Bond.
En la pantalla chica
La serie televisiva Juego, set y partido (1988) adaptó la primera trilogía de Bernard Samson, mientras que SS-GB (2017) llevó a la pequeña pantalla su novela de historia alternativa sobre una Gran Bretaña ocupada por los nazis. En 2022 se estrenó una nueva miniserie de El archivo IPCRESS que reafirmó la vigencia del personaje.
Leonard Deighton fFalleció en su casa de Guernsey, a los 97 años, el 15 de marzo, y dejó un legado que situó al espionaje literario Harry Palmer en el terreno de lo cotidiano y lo moralmente ambiguo, lejos del lujo y la aristocracia de la saga de James Bond, creados por la pluma de su colega Ian Fleming. Su agente lo definió como “un titán” del género, y la crítica lo ubica junto a John le Carré —o a su contraparte estadounidense Robert Ludlum— como uno de los grandes renovadores del thriller de posguerra.
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