Contexto histórico
La batalla de Stalingrado, ocurrida entre agosto de 1942 y febrero de 1943, representó un punto de inflexión en la Segunda Guerra Mundial. En este escenario devastado, las fuerzas soviéticas resistieron el avance nazi en una lucha urbana feroz.
Casi sesenta años después, un director francés llevó a la pantalla grande uno de los tantos hechos —tal vez el más heroico— que ocurrieron en ese oscuro período de la guerra. La película se inspira en hechos reales, y se centra en la figura de un francotirador ruso que se convierte en símbolo de la resistencia, mientras el enemigo alemán despliega a su mejor tirador para contrarrestarlo. Esta base histórica añade profundidad a la narrativa, aunque —como casi siempre ocurre en estos casos de recreaciones de hechos históricos— guionista y director se toman ciertas licencias artísticas para enfatizar el drama humano.
Dirección y producción
Jean-Jacques Annaud, conocido por obras como El nombre de la rosa (1986) y Siete años en el Tíbet (1997), dirige esta cinta con un enfoque en la recreación visual del conflicto. La producción destaca por su cinematografía, que captura el caos y la desolación de la ciudad en ruinas, utilizando escenarios que evocan la crudeza del frente oriental. Se emplean técnicas que alternan entre vistas amplias de batallas y momentos íntimos, con lo que consigue un equilibrio entre épica y psiquis de los personajes.

Elenco estelar
El reparto incluye a Jude Law en el rol principal, acompañado por Ed Harris, Rachel Weisz, Joseph Fiennes y Bob Hoskins. Las actuaciones se centran en la vulnerabilidad de los personajes en medio del horror bélico, con énfasis en las dinámicas de lealtad y supervivencia. Law interpreta a un héroe improvisado, mientras Harris aporta una presencia imponente como antagonista. Weisz, por su parte, ofrece una interpretación convincente de una figura femenina en el frente, rol no tradicional en el cine de guerra.
Recepción de la crítica
Desde su estreno, la película ha sido elogiada por su atmósfera de suspenso y drama, así como la fidelidad al sentir de la guerra, aunque algunos críticos señalan que la historia romántica parece fuera de lugar. Se la describe como un estudio sensible de personajes en medio de un conflicto épico, con comparaciones favorables a otras cintas bélicas como Salvar al soldado Ryan.
A 25 años de su lanzamiento, permanece como un clásico que ilustra el costo humano de la guerra. Se encuentra disponible en plataformas como Netflix para nuevas audiencias.
Con información e imágenes de:
IMdB
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