Nacido en Salzburgo en 1908, Herbert von Karajan emergió como una de los batutas más influyentes de toda Europa. Su trayectoria abarca desde los inicios en Austria y Alemania hasta el liderazgo vitalicio de la Filarmónica de Berlín, con un catálogo de más de 800 grabaciones que marcaron la industria discográfica.
Herbert von Karajan, cuyo nombre completo era Heribert Adolf Ernst Ritter von Karajan, vio la luz el 5 de abril de 1908 en Salzburgo, ciudad que para esas fechas formaba parte del Imperio austrohúngaro. Provenía de una familia de la alta burguesía salzburguesa con raíces griegas por parte paterna: su tatarabuelo Georg Johannes Karajanis había emigrado desde Kozani y fundado industrias textiles en Sajonia, lo que le valió el título nobiliario. Su madre, Martha Kosmac, aportaba ascendencia eslovena y vínculos con el compositor Hugo Wolf.
Desde niño mostró aptitudes para el piano, que estudió en el Mozarteum de Salzburgo entre 1916 y 1926 bajo Franz Ledwinka, Franz Sauer y Bernhard Paumgartner. Este último fue quien, con el tiempo, lo orientaría hacia la dirección orquestal.
Posteriormente, perfeccionó sus estudios en la Academia de Viena con Josef Hofmann en piano y Franz Schalk en dirección. Su debut oficial como director ocurrió el 22 de enero de 1929 —no había cumplido aún los 21 años— en el Festival de Salzburgo, al frente de la escena de Walpurgis en una producción de Fausto de Max Reinhardt.
Carrera inicial y ascenso en Alemania
En 1929, Karajan fue nombrado asistente de Kapellmeister en el Stadttheater de Ulm, donde ascendió a primer Kapellmeister en 1933. Entre 1934 y 1941 ocupó el cargo en el Teatro de la Ópera de Aachen, con lo que se convirtió en el Generalmusikdirektor más joven de Alemania en 1935. Durante esos años debutó en el Festival de Salzburgo con la Orquesta Filarmónica de Viena y actuó como invitado en ciudades europeas como Bruselas, Ámsterdam y Estocolmo.
Su primer gran éxito internacional llegó en 1938 con el debut en la Filarmónica de Berlín y la Ópera Estatal de Berlín, donde dirigió Fidelio y Tristán e Isolda. La crítica berlinesa lo bautizó como “Das Wunder Karajan” (la maravilla Karajan). Ese mismo año firmó con Deutsche Grammophon y realizó su primera grabación, la obertura de La flauta mágica con la Staatskapelle Berlin.
El período del nazismo y sus repercusiones
En 1933 se afilió al Partido Nazi en Salzburgo (afiliación inicialmente invalidada) y nuevamente en 1935 en Aachen, con número retroactivo. Iniciaba sus conciertos con el Horst Wessel Lied. Dirigió en la Staatoper de Berlín durante la guerra y participó en eventos oficiales, aunque un error de memoria en un concierto de gala para Hitler en 1939 le costó la prohibición de dirigir en Bayreuth.
Tras la guerra, en 1946 las autoridades soviéticas le impusieron una prohibición temporal en Viena por su pasado. Al igual que su colega Wilhelm Furtwängler, sufrió la crítica de gran parte del público, y tuvo que someterse al proceso de desnazificación de 1946, del cual salió absuelto, y pudo regresar a los escenarios en 1947. Lo hizo con un concierto de réquiem de Brahms al frente de la Filarmónica de Viena. En 1951 dirigió el ciclo completo de El anillo del nibelungo en Bayreuth, alternando con Hans Knappertsbusch.
El dominio de la Filarmónica de Berlín y la Ópera Estatal de Viena
En 1955, Karajan aceptó el cargo vitalicio de director titular de la Orquesta Filarmónica de Berlín, sucediendo precisamente a Wilhelm Furtwängler. Bajo su batuta, la orquesta emprendió giras históricas por Estados Unidos, desde 1955, Japón y, ya en 1978, llegó a dirigir los primeros conciertos en China.
Entre 1957 y 1964 ocupó el puesto de director artístico de la Ópera Estatal de Viena (Staatsoper Wien). Fundó además el Festival de Pascua de Salzburgo, vinculado permanentemente a la Filarmónica de Berlín. Dirigió asimismo la Orquesta de París, entre 1969 y 1971 y el Concierto de Año Nuevo de Viena en 1987.
Grabaciones históricas y estilo interpretativo
Karajan acumuló más de 330 grabaciones con el famosísimo sello discográfico Deutsche Grammophon, además de colaboraciones con EMI y otros de menor renombre. En 1980 registró la Sinfonía alpina de Richard Strauss, primer CD comercial de la historia, y promovió activamente ese formato de grabación digital. Su repertorio abarcaba desde Bach y Mozart hasta Wagner, Bruckner, Mahler, Strauss y compositores del siglo XX como Stravinski y Bartók. Realizó múltiples ciclos de obras de Beethoven, y su famosa grabación de 1962 de la Novena Sinfonía fue la referencia de duración para la creación del CD de 74 minutos.
Su estilo se caracterizaba por un sonido refinado y voluptuoso, tempos precisos y una dirección a menudo con los ojos cerrados, memorizando partituras enteras. Muchos críticos especializados elogiaron su sensualidad en Wagner, mientras que otros señalaron cierta rigidez en repertorios clásicos. Vendió alrededor de 200 millones de discos y contribuyó al avance tecnológico de la industria fonográfica.
Vida personal y últimos años
Karajan contrajo matrimonio en tres ocasiones: con Elmy Holgerloef (1938-1942), Anna Maria “Anita” Gütermann (1942-1958, cuya familia tenía antepasados judíos) y Eliette Mouret (desde 1958), con quien tuvo dos hijas, Isabel y Arabel. Apasionado del esquí, la natación, el yoga, el pilotaje de aviones Learjet y muy fan de los automóviles Porsche, mantuvo un perfil público relativamente austero.
En sus últimos años enfrentó problemas cardíacos y de espalda. Renunció al cargo en la Filarmónica de Berlín en abril de 1989. Su último concierto fue con la Séptima Sinfonía de Bruckner al frente de la Filarmónica de Viena. Falleció el 16 de julio de 1989 en Anif, cerca de Salzburgo, a causa de un infarto, a los 81 años. Fue sepultado en Salzburgo sin ceremonia pública.
Su herencia musical
A pesar de las críticas por su afiliación nazi y su egocentrismo percibido en algunos círculos, Karajan dejó un legado imborrable en la dirección orquestal. Instituciones como el Festival de Pascua de Salzburgo y premios en su nombre perpetúan su memoria, sus interpretaciones siguen siendo referencia obligada de estudiantes y directores noveles, y su influencia se extiende a generaciones incluso hasta la actualidad.
A 118 años de su nacimiento, su figura resuena en ciclos de música clásica y grabaciones que enriquecen el panorama cultural del mundo.
De leyenda guaraní a superalimento de culto. Un recorrido por las cualidades, la preparación perfecta y los famosos que convirtieron al mate en el estimulante natural más deseado del siglo XXI.
Este 31 de marzo de 2026 se conmemoran 341 años del nacimiento del compositor alemán cuya obra maestra del periodo barroco sigue definiendo los fundamentos de la música occidental. Desde cantatas religiosas hasta complejas fugas instrumentales, su genio compositivo y su capacidad para expresar emociones profundas lo convierten en uno de los pilares indiscutibles de la historia de la música.
En el 173 aniversario de su nacimiento, Vincent van Gogh permanece como uno de los artistas más influyentes de la historia. Su carrera, concentrada en apenas diez años, produjo casi 900 pinturas y más de 700 dibujos, de colores vibrantes, pinceladas expresivas y una profunda carga emocional.