La ceremonia, celebrada el 6 de noviembre de 2025, tuvo lugar en presencia del alcalde de Roma, Roberto Gualtieri, quien entregó al actor la réplica de bronce de la famosa escultura de la loba amamantando a Rómulo y Remo, símbolo legendario del origen de la ciudad. De Niro, visiblemente conmovido, dedicó palabras de gratitud:
“Mi familia tiene raíces en Italia, por lo que este reconocimiento tiene un significado personal para mí. Siempre he sentido un vínculo profundo con este país, su gente, su pasión y su respeto por la artesanía y la creatividad”.

Durante su discurso, el actor definió a Roma como “una obra de arte viviente en donde cada calle cuenta una historia”, evocando su admiración por la ciudad, su cultura y el impacto que ese lugar ha tenido en su vida personal y profesional. Para él, este homenaje no solo es un tributo al actor, sino al hombre que lleva dentro ese legado de origen italiano y una profunda conexión con el arte y el cine.
Este reconocimiento marca un hito más en la carrera de De Niro, quien sigue sumando reconocimientos internacionales y celebrando su trayectoria como uno de los grandes actores contemporáneos. En el contexto de un mundo en que los puentes culturales tienen cada vez más relevancia, su presencia en Roma y este premio se leen también como un gesto simbólico: una estrella de Hollywood que reconoce su herencia mediterránea, agradecida y consciente de sus raíces.
Con información e imágenes de:
Diario ABC
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