El hallazgo que ilumina el Renacimiento
La historia comienza en marzo de 2025, cuando Giada Damen, especialista en dibujos de maestros antiguos de Christie's en Nueva York, recibe una alerta rutinaria en su computadora. Un propietario anónimo de la Costa Oeste de Estados Unidos, heredero de una pieza familiar desde finales del siglo XVIII, envía una consulta en línea sobre un pequeño boceto que tenía enmarcado. Aunque las atribuciones a Miguel Ángel abundan en tales envíos, Damen detecta de inmediato su calidad excepcional: una línea enérgica y anatómica que evoca el siglo XVI.
Tras viajar para inspeccionarlo en persona, Damen inicia seis meses de investigación exhaustiva. Utilizando imágenes de reflectografía infrarroja se logran revelar esbozos ocultos en el reverso y, posteriormente, a través de comparaciones con obras existentes en el Museo Metropolitano de Arte de Nueva York se logra confirmar su origen.
Así, un dibujo que permaneció ajeno a catálogos y eruditos emerge como puente directo al genio de Miguel Ángel Buonarroti (1475-1564). Según palabras de Damien:
"Hacer este descubrimiento ha sido una oportunidad de una sola vez en la vida",

Detalles del dibujo oculto
El boceto, de 13,5 x 11,5 centímetros, captura en tiza roja —o sanguina— el pie derecho de la Sibila Libia, profetisa pagana que adorna el extremo este del techo de la Capilla Sixtina. Ejecutado alrededor de 1511-1512, durante la fase final de los frescos vaticanos, muestra dedos tensos que presionan el suelo, sosteniendo el peso de una figura tres veces mayor que la humana. La técnica, elogiada por su precisión anatómica y gama cromática, refleja el método de Miguel Ángel: observación de modelos vivos para infundir vitalidad a las poses retorcidas.
En el reverso, oculto bajo un papel de respaldo posterior, la técnica de reflectografía infrarroja descubre estudios en tiza negra de una figura masculina, consistentes con el taller del artista. Cortado de una hoja mayor —similar a otro boceto en el Met que incluye el pie izquierdo de la misma sibila— el dibujo lleva una inscripción en tinta marrón del siglo XVI: "Michelangelo Bona Roti", sello recurrente en sus obras. Esta espontaneidad, con correcciones directas en la hoja, revela la intimidad del proceso creativo, lejos de la monumentalidad final.
Elementos clave del boceto
- Material: Tiza roja sobre papel, con esbozos en tiza negra en el reverso.
- Medidas: 13,5 cm de alto por 11,5 cm de ancho.
- Tema: Estudio anatómico del pie derecho de la Sibila Libia, con énfasis en tensión muscular y equilibrio.
- Estado: Bien conservado, aunque cortado; montado y enmarcado desde su adquisición familiar.
Autenticación y procedencia
La validación une ciencia y erudición. Expertos de Christie's, respaldados por historiadores como Carmen Garrido, comparan el trazo audaz y los ajustes sutiles con los 600 dibujos supervivientes de Miguel Ángel —de los varios miles producidos por el artista. La similitud con el estudio del Met, que incluye cabeza, espalda y mano de la sibila, es irrefutable: ambos datan de la segunda mitad del techo sixtino, un ciclo de 530 metros cuadrados con más de 100 figuras.
La procedencia se remonta al círculo de Miguel Ángel en el siglo XVI, pasando a una colección italiana del XVII y, en el XVIII, a Armand Louis de Mestral de Saint-Saphorin, diplomático suizo al servicio del rey de Dinamarca. De allí, viaja a Europa y llega a Estados Unidos en el siglo XX, heredado por generaciones hasta el vendedor actual, quien opta por el anonimato por seguridad. "Este tipo de historia captura la imaginación de casi cualquier persona", afirma Andrew Fletcher, jefe global de maestros antiguos en Christie's, al destacar su rareza: uno de solo 10 dibujos de Miguel Ángel en manos privadas.

Importancia histórica en el arte renacentista
Miguel Ángel transformó la Capilla Sixtina entre 1508 y 1512, por encargo de Julio II, y su creación fusiona Génesis bíblico con profetas y sibilas en un techo que redefine el humanismo renacentista. De unos 50 estudios conocidos para este proyecto, la mayoría reposa en museos; este es el primero inédito que llega a subasta. La historiadora Carmen Bambach lo califica como "visión directa de su proceso creativo", accesible a la intimidad artística del escultor-pintor que producía miles de hojas como borradores efímeros.
El boceto no solo enriquece el corpus sixtino, sino que ilustra la evolución técnica: de pluma y tinta iniciales a la tiza roja para captar la carne viva. En un mundo donde las figuras de Miguel Ángel encarnan fuerza y divinidad, este pie —"uno de los más caros jamás subastados", bromean en Christie's— humaniza al genio renacentista, en una evidencia más de que hasta los más encumbrados artistas diseccionaban lo cotidiano para lo eterno.

Hacia la subasta: un pie en el mercado del arte
La pieza se exhibe primero en la sede de Christie's en Londres, del 27 de noviembre al 2 de diciembre de 2025, durante la London Classic Week, y luego en Nueva York en febrero de 2026, accesible gratuitamente al público. La puja en vivo, el 5 de febrero, podría marcar récords para dibujos renacentistas, con una estimación de 1,5 a 2 millones de dólares, sin incluir comisiones.
Coleccionistas e instituciones compiten por esta rareza, el segundo boceto sixtino en manos privadas. Como señala Damen, "estamos orgullosos de traer esta obra excepcional al mercado", un eco que resuena desde el Vaticano hasta los salones del arte contemporáneo. En el vasto legado de Miguel Ángel, este hallazgo reafirma que muchos de los secretos del Renacimiento aún esperan ser desenterrados.
Con información e imágenes de:
NY Times
ABC
National Geographic
La Nación