La poeta, traductora y artista plástica venezolana ha sido reconocida con el prestigioso Premio Casa de América de Poesía Americana por su libro Lo animal si poema. El jurado valoró su “gran potencial intelectual y filosófico” y felicitó su capacidad para entablar un diálogo poético con figuras contemporáneas.
La escritora venezolana Verónica Jaffé Carbonell (Caracas, 1957) ha sido la ganadora del XXV Premio Casa de América de Poesía Americana por su poemario Lo animal si poema. Según el comunicado del jurado de Casa de América, la obra destaca por su profundidad intelectual y filosófica, y por presentar “un oportuno entramado de citas” que actúa “como un juego de espejos”: sus poemas dialogan intensamente con autores contemporáneos.
El galardón, dotado con 5.000 euros y la publicación con la editorial Visor Libros, subraya la relevancia literaria de Jaffé en el ámbito poético-americano.
Con este premio, Jaffé se convierte en la segunda mujer venezolana en recibir esta distinción, después de Yolanda Pantin, que lo obtuvo en 2017.
A lo largo de su carrera, Jaffé ha cultivado varias facetas: es ensayista, con títulos como El relato imposible o Poesía, traducción, libertad; también ha oficiado de traductora de poetas como Paul Celan o Ingeborg Bachmann. Y fuera del ámbito de las letras, se la conoce como artista plástica, ya que expone sus poemas también en lienzo o madera en galerías de Caracas y Viena.
Se licenció en Letras en Venezuela y obtuvo una Maestría y un PhD en Literatura Alemana en la Universidad de Múnich. Ha sido docente en la Universidad Simón Bolívar y en la Universidad Central de Venezuela, y también ha sido investigadora visitante en universidades como Indiana (EE.UU.) y Viena (Austria).
La convocatoria para esta edición fue amplia: se recibieron 833 manuscritos de 35 países, siendo Argentina el país con más participaciones, seguido por Colombia, México, España, Chile y Perú.
El inminente estreno de La Odisea, la nueva superproducción de Christopher Nolan, no solo promete convertirse en uno de los grandes acontecimientos cinematográficos del año. También está provocando un renovado interés por la obra inmortal de Homero, con reediciones, nuevas traducciones y una auténtica fiebre editorial que acerca el clásico griego a miles de nuevos lectores.
Aunque su nombre no siempre ocupa el mismo lugar que otros grandes autores del suspenso, A. J. Quinnell dejó una profunda huella en la novela de acción contemporánea. Sus historias, protagonizadas por personajes moralmente complejos y ambientadas en escenarios internacionales conquistaron a millones de lectores.
A más de una década de su muerte, las reflexiones de Ray Bradbury continúan resonando con fuerza en una sociedad cada vez más dominada por la inmediatez y la sobreabundancia de información. El autor de Fahrenheit 451 sostenía que no era necesario prohibir libros para erosionar una cultura: bastaba con conseguir que las personas dejaran de leerlos.